Mi aliento me rodea de una especie de niebla que no puede
elevarse a la condensada atmósfera.

15 El humo de mi escopeta se dilata también horizontalmente.

Ayer toqué el gatillo sin mis gruesos guantes, y mis dedos
quedaron tan fuertemente unidos al acero que, para separarlos,
hube de dejarme allí la piel.

La sábana blanca que se extiende indefinidamente alrededor
20 de mí, y las irradiaciones de la luz en ella, hanme producido en
la vista una terrible inflamación....

Pronto vendrá el escorbuto....

¡Oh! ¡Qué espantosa es esta lucha de mi vida con la
muerte de todo lo creado!

IV

25 En efecto: ayer apareció el sol; no por el Oriente, sino por
el Sur. Trazó en lontananza un ligero semicírculo, y se hundió
al cabo de un cuarto de hora.

Hoy es el 7 de Noviembre, el tremendo día del Spitzberg, el
último en que ve el sol....
(p115)
Son las once y media de la mañana.

Hace tres horas que un esplendoroso crepúsculo luce en el
remotísimo confín de los cielos.