30 Un invierno en Spitzberg da una idea de la eternidad en el
infierno.
(p116)
¡Y qué abismo sin fondo el de mi tenaz meditación!

Mis ideas, indefinidamente desbordadas, explayadas, extendidas
por el páramo de mi no ser,[[116-1]] concluirán por escapárseme...,
y no me volveré loco.

05 Vivo náufrago y sin tabla en un océano de negaciones.
Paréceme un sueño la idea de que existe el mundo. Dudo
hasta de mi propia existencia. Mi desesperación es más
cruel que la de los ateos: ellos niegan el porvenir; yo niego
lo presente. Yo no he perdido la esperanza, sino la realidad.

VI

10 ¡Qué lejos estoy de los hombres! ¡Qué olvidado sobre la tierra!
Hacia cualquier parte que dirijo el pensamiento, disto de la
humanidad centenares de leguas.

Mil quinientas millas al Occidente se halla la Groenlandia,[[116-2]]
continente de hielo que enlaza dos mundos....

15 Al Norte ... ¡no hay más que el Polo!

El Océano Atlántico se dilata por el Sur.... Allá está el
continente europeo, con su perdurable primavera.... Luego
el África, ¡la patria del sol!... Después las zonas antárticas,
gozando ahora de los favores del estío....

20 Al Oriente, a dos mil cuatrocientas millas de este archipiélago,
sólo se halla la Nueva Zembla.[[116-3]]

¡Oh! ¡Qué pesadilla descorrió[[116-4]] en mente humana ilusión
tan negra como la realidad de mi desventura!