15 El interés y emoción del público eran extraordinarios, y no
menos la solemnidad con que los migueletes se despedían de
sus familias y amigos para marchar a tan importante empresa.
¡Tal espanto había llegado a infundir Parrón a todo el antiguo
reino granadino!

20 —Parece que ya vamos a formar ... (dijo un miguelete a
otro[[10-1]]), y no veo al cabo López....

—¡Extraño es, a fe mía,[[10-2]] pues él llega siempre antes que
nadie[[10-3]] cuando se trata de salir en busca de Parrón, a quien
odia con sus cinco sentidos![[10-4]]

25 —Pues ¿no sabéis lo que pasa?—dijo un tercer miguelete,
tomando parte en la conversación.

—¡Hola! Es nuestro nuevo camarada....—¿Cómo te
va en nuestro Cuerpo?

—¡Perfectamente!—respondió el interrogado.

30 Era éste un hombre pálido y de porte distinguido, del cual
se despegaba mucho el traje de soldado.

—Conque ¿decías....—replicó el primero.
(p11)
—¡Ah! ¡Sí! Que el cabo López ha fallecido....—respondió
el miguelete pálido.

Manuel.... ¿Qué dices?—¡Eso no puede ser!...—Yo
mismo he visto a López esta mañana, como te veo
05 a ti....

El llamado Manuel[[11-1]]\contestó fríamente: