Yo dormía.
(p17)
—Basilio....—murmuró a mi oído.

—¿Quién es?

—Soy yo.—¡Adiós!

—¿Te vas ya?

05 —Sí; adiós.

Y me cogió una mano.

—Oye ... (continuó); si mañana hay, como se cree, una
batalla, y nos encontramos en ella....

—Ya lo sé: somos amigos.

10 —Bien; nos damos un abrazo, y nos batimos en seguida.

—¡Yo moriré mañana regularmente,Mazzepa,[[17-1]] pues pienso atropellar
por todo hasta que mate al Teniente Coronel!—En cuanto a
ti, Basilio, no te expongas....[[17-2]]—La gloria es humo.