—Sí, hijo mío, lo he olvidado completamente.
—Pues, padre ... (dijo Rubens en són de burla[[29-1]] procaz),
¡tenéis muy mala memoria!
05 El Prior volvió a arrodillarse sin hacerle caso.
—¡Vengo en nombre del Rey!—gritó el soberbio y mimado
flamenco.
—¿Qué más queréis, hermano mío?—murmuró el fraile,
levantando lentamente la cabeza.
10 —¡Compraros[[29-2]] este cuadro!
—Ese cuadro no se vende.
—Pues bien: decidme dónde encontraré a su autor....—Su
Majestad deseará conocerlo, y yo necesito abrazarlo, felicitarlo...,
demostrarle mi admiración y mi cariño....
15 —Todo eso es también irrealizable....—Su autor no está
ya en el mundo.
—¡Ha muerto!—exclamó Rubens con desesperación.