—¿Qué hacemos?[[33-10]]—dijo una de las sombras en correctísimo
gallego.
—Nadie nos ha visto....—observó otra.
20 —¡Derribar la puerta!—propuso una mujer.
—¡Y matarlos!—murmuraron hasta quince voces.
—¡Yo me encargo del boticario!—exclamó un chico.
—¡De ése nos encargamos todos!
—¡Por judío![[33-11]]
25 —¡Por afrancesado!
—Dicen que hoy cenan con él más de veinte franceses....
—¡Ya lo creo! ¡Como saben que ahí están seguros, han
acudido en montón!
(p34)
—¡ Ah! Si fuera en mi casa! ¡Tres alojados llevo echados[[34-1]]
al pozo!