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EL LIBRO TALONARIO

[[67-1]]

HISTORIETA RURAL

I

La acción comienza en Rota.—Rota es la menor de aquellas
encantadoras poblaciones hermanas que forman el amplio semicírculo
de la bahia de Cádiz;[[67-2]] pero, con ser la menor,[[67-3]] no ha
faltado quien ponga los ojos en ella.—El Duque de Osuna, a
05 título de Duque de Arcos,[[67-4]] la ostenta entre las perlas de su
corona hace muchísimo tiempo, y tiene allí su correspondiente
castillo señorial, que yo pudiera describir piedra por piedra....

Mas no se trata aquí de castillos, ni de duques, sino de los
célebres campos que rodean a Rota y de un humildísimo hortelano,
10 a quien llamaremos el tío Buscabeatas,[[67-5]] aunque no era
éste su verdadero nombre, según parece.

Los campos de Rota (particularmente las huertas) son tan
productivos que, además de tributarle al Duque de Osuna
muchos miles de fanegas de grano y de abastecer de vino a
15 toda la población (poco amante del agua potable y malísimamente
dotada de ella), surten de frutas y legumbres a Cádiz, y
muchas veces a Huelva,[[67-6]] y en ocasiones a la misma Sevilla,[[67-7]]
sobre todo en los ramos de tomates y calabazas, cuya excelente
calidad, suma abundancia y consiguiente baratura exceden
20 a toda ponderación;—por lo que[[67-8]] en Andalucía la Baja[[67-9]]
se da a los roteños[[67-10]] el dictado de calabaceros y de
tomateros, [[67-11]] que ellos aceptan con noble orgullo.

Y, a la verdad, motivo tienen para enorgullecerse de semejantes
motes; pues es el caso que aquella tierra de Rota que
25 tanto produce (me refiero a la de las huertas); aquella tierra(p68)
que da para el consumo y para la exportación; aquella tierra
que rinde tres o cuatro cosechas al año, ni es tal tierra,[[68-1]] ni Cristo
que lo fundó,[[68-2]] sino arena pura y limpia, expelida sin cesar por
el turbulento Océano, arrebatada por los furiosos vientos del
05 Oeste y esparcida sobre toda la comarca roteña, como las
lluvias de ceniza que caen en las inmediaciones del Vesubio.[[68-3]]