DOÑA LAURA. ¿Usted estornuda?

DON GONZALO. Sí, señora: tres veces.

DOÑA LAURA. Hombre, y yo otras tres: ¡qué casualidad!

Después de tomar cada uno su polvito, aguardan los estornudos haciendo visajes, y estornudan alternativamente.

DOÑA LAURA. ¡Ah… chis!

DON GONZALO. ¡Ah… chis!

DOÑA LAURA. ¡Ah… chis!

DON GONZALO. ¡Ah…chis!

DOÑA LAURA. ¡Ah… chis!

DON GONZALO. ¡Ah… chis!