DOÑA LAURA. Sí; como no mate usted el tiempo… ¡lo que es otra cosa![159]
DON GONZALO. ¿Conque no? Ya le enseñaría yo a usted una cabeza de jabalí que tengo en mi despacho.
DOÑA LAURA. ¡Toma! y yo a usted una piel de tigre que tengo en mi sala.
¡Vaya un argumento!
DON GONZALO. Bien está, señora. Déjeme usted leer. No estoy por darle a usted más palique.[160]
DOÑA LAURA. Pues con callar, hace usted su gusto.
DON GONZALO. Antes voy a tomar un polvito. Saca una caja de rapé.
De esto sí le doy. ¿Quiere usted?
DOÑA LAURA. Según. ¿Es fino?
DON GONZALO. No lo hay mejor. Le agradará.
DOÑA LAURA. A mí me descarga mucho la cabeza.
DON GONZALO. Y a mí.