DOÑA LAURA. Creí que iba usted a sacar ahora un telescopio.

DON GONZALO. ¡Oiga usted!

DOÑA LAURA. Debe usted de tener muy buena vista.

DON GONZALO. Como cuatro veces mejor que usted.

DOÑA LAURA. Ya, ya se conoce.

DON GONZALO. Algunas liebres y algunas perdices lo pudieran atestiguar.

DOÑA LAURA. ¿Es usted cazador?

DON GONZALO. Lo he sido… Y aún… aún…

DOÑA LAURA. ¿Ah, sí?

DON GONZALO. Sí, señora. Todos los domingos, ¿sabe usted? cojo mi escopeta y mi perro, ¿sabe usted? y me voy a una finca de mi propiedad, cerca de Aravaca… A matar el tiempo, ¿sabe usted?