Las niñas de las madres que amé tanto, me besan ya como se besa a un santo.[162]
Éstas son humoradas.
DOÑA LAURA. Humoradas, sí.
DON GONZALO. Prefiero las doloras.
DOÑA LAURA. Y yo.
DON GONZALO. También hay algunas en este tomo. Busca las doloras y lee. Escuche usted ésta:
Pasan veinte años: vuelve él…
DOÑA LAURA. No sé qué me da[163] verlo a usted leer con tantos cristales…
DON GONZALO. ¿Pero es que usted, por ventura, lee sin gafas?
DOÑA LAURA. ¡Claro!