Estrenada en el TEATRO LARA el 5 de Noviembre de 1909.
A FRANCISCO BRAVO RUIZ
GRANDE AMIGO DE PERSONAJES EXTRAORDINARIOS, A QUIEN DEBEMOS EL SABROSO TRATO DE DOÑA CLARINES Y CON ÉL LA FELIZ INSPIRACIÓN DE ESTA COMEDIA.[1]
LOS MÁS VULGARES DE SUS AMIGOS,
SERAFÍN Y JOAQUÍN.
PERSONAJES
DOÑA CLARINES MARCELA TATA DARÍA MIGUEL DON BASILIO LUJÁN ESCOPETA CRISPÍN
ACTO PRIMERO
Estancia preferida de doña Clarines en el piso principal de su casa de Guadalema,[2] ciudad castellana. A la derecha del actor, en primer término, la puerta de las habitaciones de la señora. Inmediata a esa puerta, de frente al público, vetusta galería de cristales, con zócalo de madera tallada que da al jardín, y la cual, avanzando hasta el medio de la escena, cierra en ángulo recto con la pared del foro.—Una puerta a la izquierda del actor y al foro otra. Lo mismo éstas dos que la de las habitaciones de doña Clarines son de cristales y tienen mediopuntos.—En el suelo, que es de losas encarnadas, y en primer término de la izquierda, una mirilla de madera para ver desde arriba la gente que llega al portal, y cerca de ella, también en el suelo, una argolla atada al extremo del cordel que sirve para abrir el portón sin tener que bajar escaleras.—Muebles antiguos, pero ricos y bien cuidados. Algunos retratos al óleo, de familia, decoran las paredes. Es de noche. Una lámpara que fué primero de petróleo, luego de gas y ahora es de luz eléctrica, alumbra la estancia. La luz de la luna platea las copas de los árboles del jardín, que asoman tras los cristales de la galería.
La escena está sola. Dentro, lejos, en el piso bajo, óyese ladrar a Leal, el perro de doña Clarines, anunciando que alguien llega a la puerta. Por la del foro aparece TATA, vieja desdentada y ruinosa, pero activa y despierta, pies y manos de doña Clarines y su admiradora incondicional.