Aparece DON BASILIO por donde se fué, con cierto recelo.
DON BASILIO. ¿Qué haces aquí, Daría?
DARÍA. ¡Señorito! ¡Estoy pasando un susto!…
DON BASILIO. ¿Por qué?
DARÍA. ¡Porque ha ladrado el perro dos veces… y yo no veo a nadie en el portal!
DON BASILIO. Sí; le ocurre mucho. A lo mejor sueña que entra alguien…
Vete allá dentro.
DARÍA. Sí, señorito.
DON BASILIO. Oye. A la señorita Marcela, que estará en su cuarto, dile que venga acá, que la llamo yo.
DARÍA. Bueno, señorito. Vase por la puerta de la izquierda.
Don Basilio se acerca a la del foro y hace pasar a MIGUEL que esperaba oculto. Miguel es un muchacho de noble y expresiva fisonomía. Su hablar es resuelto y vehemente. Viste con sencillez.