¡QUIÉN SUPIERA ESCRIBIR!

I

—Escribidme una carta, señor cura.

—Ya sé para quién es.

—¿Sabéis quién es, porque una noche obscura 15

Nos visteis juntos?—Pues.

—Perdonad, mas...—No extraño ese tropiezo.

La noche... la ocasión...

Dadme pluma y papel. Gracias. Empiezo:

Mi querido Ramón: 20