—Y yo Diógenes el can.
—Vengo á hacerte más honrada
Tu vida de caracol.
¿Qué quieres de mí?—Yo, nada;
Que no me quites el sol.
—Mi poder...—Es asombroso, 5
Pero á mí nada me asombra.
—Yo puedo hacerte dichoso.
—Lo sé, no haciéndome sombra.
—Tendrás riquezas sin tasa,