Inmutable y eterna. 20

Á ESPAÑA

Roto el respeto, la obediencia rota,

De Dios y de la ley perdido el freno,

Vas marchando entre lágrimas y cieno,

Y aire de tempestad tu rostro azota.

Ni causa oculta, ni razón ignota 5

Busques al mal que te devora el seno;

Tu iniquidad, como sutil veneno,

Las fuerzas de tus músculos agota.