Y alas de luz á la idea!
El verbo animado ondea
Y como el rayo nos hiere.
¡Miserere! 30
«¡Maldito el hilo fecundo
Que á los pueblos eslabona,
Y busca, y cuenta, y pregona
Las pulsaciones del mundo!
Ya en el silencio profundo
Ninguna injusticia muere.