Y sin razón también luego amansaros?
Y que os hagan en fin vuestros amores
Igualmente mudar de mil colores?
¡Qué deleyte, pues, es desaveniros, 25
Si tras ello sucede concertaros!
Y sin por qué, mil lástimas deciros,
Y luego blandamente perdonaros!
Y alguna vez con lágrimas reiros,
Y entre la risa y el llorar quexaros! 30
Y que pare el quexar en mil dulzuras,