¡Oh, tiempo para llorarse,

Donde se sufre y se espera,

Y áun para desesperarse,

Pues quieres que un triste muera

Sin el gusto de quejarse! 20

Y pues en todo recibo

Agravio con daño cierto,

Hagan bien á este cautivo,

Que está, de medroso, muerto;

De desesperado, vivo. 25