Su carro Dios, ligero y reluciente;
Horrible son conmueve, 30
Relumbra fuego ardiente,
Treme la tierra, humíllase la gente.
La lluvia baña el techo,
Envían largos ríos los collados;
Su trabajo deshecho,
Los campos anegados
Miran los labradores espantados.
Y de allí levantado,