«Cubre la gente el suelo,

Debajo de las velas desparece

La mar, la voz al cielo.

Confusa y varia crece,

El polvo roba el día y le escurece.

«¡Ay, que ya presurosos 5

Suben las largas naves! ¡Ay, que tienden

Los brazos vigorosos

A los remos, y encienden

Las mares espumosas por do hienden!