Sigue la vana sombra, el bien fingido? 25

El hombre está entregado

Al sueño, de su suerte no cuidando,

Y con paso callado

El cielo vueltas dando,

Las horas del vivir le va hurtando. 30

¡Oh! ¡despertad mortales!

Mirad con atención en vuestro daño.

Las almas inmortales,

Hechas á bien tamaño,