Por la secreta escala, disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!
A oscuras, encelada,
Estando ya mi casa sosegada:
En la noche dichosa,
En secreto, que nadie me veía,
Ni yo miraba cosa, 5
Sin otra luz ni guía,
Sino la que en el corazón ardía.
Aquésta me guiaba