Muerto va de sed y hambre 25
Que de velle era mancilla;
Iba tan tinto de sangre,
Que una brasa parecía.
Las armas lleva abolladas,
Que eran de gran pedrería;
La espada lleva hecha sierra
De los golpes que tenía;
El almete abollado 5
En la cabeza se le hundía;