Mira por los capitanes

Que ninguno parescía;

Mira el campo tinto en sangre,

La cual arroyos corría. 20

El triste de ver aquesto

Gran mancilla en sí tenía:

Llorando de los sus ojos

De esta manera decía:

—«Ayer era rey de España, 25

Hoy no lo soy de una villa;