Dice furioso, impaciente,

Con su rey y padre hablando:

—«Seguro puedes ir de la venganza, 25

Amado padre, al espacioso cielo,

Que el acerado hierro de mi lanza,

Que de sangre francesa tiñó el suelo,

Y levantó de Alfonso la esperanza

Hasta el celeste y estrellado velo, 30

Ha de mostrar que no hay seguro estado,

Siendo Bernardo vivo y tú agraviado.