Mandóle por el requiebro

El Rey un rico penacho,

Y á Jimena le rogó 5

Que en casa le dé un abrazo.

Fablándole iba el Rey,

Mas siempre le fabla en vano,

Que non dirá discreción

Como la que faz callando. 10

Llegó á la puerta el gentío

Y partiéndose á dos lados,