Será de mi muerte el punto.
SONETO
Almas dichosas, que del mortal velo
Libres y exentas por el bien que obrastes,
Desde la baja tierra os levantastes
A lo más alto y lo mejor del cielo.
Y ardiendo en ira y en honroso celo, 5
De los cuerpos la fuerza ejercitastes,
Que en propia y sangre agena colorastes
El mar vecino, y arenoso suelo.