La pera engerta de su propria mano.
Y el maduro racimo
Que competir parece
Con la púrpura misma, juntamente,
Como despojo opimo, 15
A ti, Priapo, ofrece,
Y á Silvano, en los campos presidente;
Y mientras su cuidado le consiente
Bajo la antigua encina hacer su cama
De tenaz verde grama, 20