Ó la grulla extranjera;
¿Quién con esto no olvida los cuidados
Que son del fiero amor solicitados?
Pues si alivia el cuidado
De los hijos y casa,
Cual las Sabinas, la mujer honesta,
Ó cual la del cansado
Pullés, que al sol se abrasa,
Y antes que venga su marido, presta 5
(La seca leña al sacro fuego puesta,