No ríen cuando matan;

Y aunque muere á sus manos 25

Con piedad el aurora,

La dulce muerte de la noche llora.

Tu risa son enojos,

Porque matas riendo,

Y lloran (desmintiendo 30

A tu boca) mis ojos;

Y es lo que precian tanto,

Risa en tus labios, y en mis ojos llanto.