¡Oh fiel imagen suya peregrina!

Bañóte en su color sangre divina

De la deidad que dieron las espumas; 20

Y esto, purpúrea flor, y esto ¿no pudo

Hacer menos violento el rayo agudo?

Róbate en una hora,

Róbate licencioso su ardimiento

El color y el aliento; 25

Tiendes aun no las alas abrasadas,

Y ya vuelan al suelo desmayadas,