Que en las playas blanquean,
De tantos que por falta de sustento
Al mar rindieron el vital aliento. 30
¿Cuántos has escondido
En los anchos desiertos
Para que al mal seguro caminante
Asalten encubiertos
Ó ¿en cuántas partes se verá teñido
El campo con la sangre de los muertos?
No hay voz, aunque de hierro, que bastante