Érase una muchacha con mil sales,

Con una cara de á cien mil reales,

Como así me la quiero,

Más peinada y pulida que un barbero;

En esto que llamamos garabato 20

La gente de buen trato

Tenía la mozuela gran donaire;

Pudiera ser poeta por el aire.

Aquí es obligación, señora Musa,

Si ya lo que se usa no se excusa, 25