Y nuevas yerbas alimenta y cría;

Robles, hayas y pinos

Vuelven á hacer la selva más umbría; 10

En tanto al aire mil suaves trinos

Esparcen las canoras avecillas,

Más agradables cuanto más sencillas.

. . . . . . . . . .

Vicente Antonio García de la Huerta

(1734–1787)

SONETO: EL VERDADERO AMOR