Pero, ¡oh dolor! mis ojos no lo vean: 15
Al leer del frontis el renglón postrero,
La esperanza y el gusto ya flaquean.
Marín, Sanz ó Muñoz son mal agüero,
Pues engendran sus necias oficinas
Todo libro civil y chapucero. 20
Crecen á cada paso las mohinas,
Viendo brotar por planas y renglones
Mil sandeces insulsas y mezquinas.
Toda Dedicatoria es clausulones,