El alcaide que lo ve,
Enfurecido además,
Muestra cuán celoso esté.
Suena un rumor placentero 10
Entre el vulgo de Madrid:
No habrá mejor caballero,
Dicen, en el mundo entero;
Y algunos le llaman Cid.
Crece la algazara, y él 15
Torciendo las riendas de oro,