Que á mí me basta saber 20
Que no le debo ofrecer
A otra persona en Madrid.»
Ella, el rostro placentero,
Dijo, y turbada: «señor,
Yo le admito y le venero, 25
Por conservar el favor
De tan gentil caballero.»
Y besando el rico don,
Para agradar al doncel