Labrador, que ya temía

Malogrados sus afanes. 30

Bajad, bajad; que la tierra

Su agostado seno os abre,

Do os aguardan mil semillas

Para al punto fecundarse.

Bajad, y del mustio prado

Vuestro humor la sed apague,

Y su lánguida verdura 5

Reanimada se levante;