Por ver curiosidades,

En tu sangre humedezcan algodones;

Para encenderlos en la noche oscura,

Creyendo sin cordura 30

Que verán en el aire culebrinas

Y otras tristes visiones peregrinas.

«Muerto ya, te dispongan

El entierro, te lleven arrastrando,

Gori, gori, cantando,

Y en dos filas delante se compongan