Que nadie más que ellos
Me oyera entendí, 30
Y oyéndome estaba
La rosa de Abril.
En mi blanda lira
Me puse á esculpir
Su hermoso retrato 35
De nieve y carmín;
Pero ella me dijo:
«Mira el tuyo aquí»;
Que nadie más que ellos
Me oyera entendí, 30
Y oyéndome estaba
La rosa de Abril.
En mi blanda lira
Me puse á esculpir
Su hermoso retrato 35
De nieve y carmín;
Pero ella me dijo:
«Mira el tuyo aquí»;