Con dura muerte y con indigno ultraje?» 5

¡Perdido suplicar! ¡inútil ruego!

El monstruo infame á sus ministros mira,

Y con tremenda voz gritando: «¡fuego!»

Tinto en su sangre el desgraciado espira.

Y en tanto ¿dó se esconden? 10

¿Dó están ¡oh cara patria! tus soldados,

Que á tu clamor de muerte no responden?

Presos, encarcelados,

Por jefes sin honor, que, haciendo alarde