Daros solemne y noble monumento.

Allí en padrón cruento

De oprobio y mengua, que perpetuo dure,

La vil traición del déspota se lea, 30

Y altar eterno sea

Donde todo Español al monstruo jure

Rencor de muerte que en sus venas cunda,

Y á cien generaciones se difunda.

José María Blanco

(1775–1841)