Viéronla como yo los marineros,

Y olvidando los votos y plegarias

Que en las sordas tinieblas se perdían, 5

¡Malta! ¡Malta! gritaron;

Y fuiste á nuestros ojos la aureola

Que orna la frente de la santa imagen,

En quien busca afanoso peregrino

La salud y el consuelo. 10

Jamás te olvidaré, jamás... Tan sólo

Trocara tu esplendor, sin olvidarlo,