En torno ve á sus amigos,

Que, de su pena testigos,

Consuelan su corazón.

La arrogante erguida palma 15

Que en el desierto florece,

Al viajero sombra ofrece

Descanso y grato manjar:

Y, aunque sola, allí es querida

Del Árabe errante y fiero, 20

Que siempre va placentero