Á TERESA

¿Por qué volvéis á la memoria mía,

Tristes recuerdos del placer perdido,

A aumentar la ansiedad y la agonía

De este desierto corazón herido? 30

¡Ay! de aquellas horas de alegría,

Le quedó al corazón solo un gemido,

Y el llanto que al dolor los ojos niegan,

Lágrimas son de hiel que el alma anegan.

¿Dónde volaron ¡ay! aquellas horas 5