El bosque mansamente respondía,

Las fuentes murmuraban sus amores...

¡Ilusiones que llora el alma mía!

¡Oh! ¡cuán süave resonó en mi oído

El bullicio del mundo y su ruido! 20

Mi vida entonces cual guerrera nave

Que el puerto deja por la vez primera,

Y al soplo de los céfiros süave,

Orgullosa desplega su bandera,

Y al mar dejando que á sus pies alabe 25