«De perlas me vendría, que voy muerto;
Mas si á pagar el porte se me obliga...»
«¡Eh! no por cierto.»
«Gracias. Bendigo al cielo, que me trajo
Tan buen padrino,» le responde, y monta 20
No sin trabajo.
«Ahora, bueno será dar un refuerzo
Al estómago,» dijo el trajinante.
«No: yo no almuerzo.»
«¡Eh! nada de melindres y pamplinas. 25