En las alas del viento suspendido

Vedle rodar por el espacio inmenso,

Silencioso, tremendo, irresistible

En su curso veloz. La tierra en calma

Siniestra, misteriosa,

Contempla con pavor su faz terrible.

¿Al toro no miráis? El suelo escarban 5

De insoportable ardor sus pies heridos;

La frente poderosa levantando,

Y en la hinchada nariz fuego aspirando,