Desque aquesto oí, mezquino,
en tierra muerto caí,
y por más de doce horas
no tornara, triste, en mí.
Desque hube retornado,
á la sepultura fuí,
con lágrimas de mis ojos
llorando decía así:
—Acógeme, mi señora,
acógeme á par de ti.—
Desque aquesto oí, mezquino,
en tierra muerto caí,
y por más de doce horas
no tornara, triste, en mí.
Desque hube retornado,
á la sepultura fuí,
con lágrimas de mis ojos
llorando decía así:
—Acógeme, mi señora,
acógeme á par de ti.—